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Hay cosas que te duelen diferente cuando las ves desde tu pueblo natal.

No como política. No como funcionaria. Como la persona que creció en estas calles, que conoce a las familias que las transitan y que un día empezó a notar algo que no podía dejar de ver.


Lo que empecé a notar

Quiroga es un municipio vivo. Las calles están llenas todo el día: gente que va al mercado, familias en moto, jóvenes que cruzan rápido entre puestos, niños que salen de la escuela. Es el ritmo normal de un pueblo que trabaja.

Pero en ese ritmo cotidiano empecé a notar una cosa: cada vez había más motos circulando y muchas de ellas sin casco. Jóvenes, adultos y también menores de edad. A veces dos personas en una moto, ninguna con casco.

No es un problema de maldad ni de rebeldía. Es un problema de cultura. Nadie les dijo que el casco no es un trámite ni una multa que evitar: es lo que decide si un accidente te manda al hospital o te mata.


Lo que hace una regidora que camina su pueblo

Una de las cosas que más creo en la política es que no puedes gobernar desde un escritorio. Tienes que salir. Tienes que ver.

Yo camino Quiroga constantemente. No solo para los actos oficiales, sino de verdad: al mercado, a las colonias, por las calles que no aparecen en los recorridos institucionales. Y fue caminando que esto me entró por los ojos con suficiente fuerza como para hacer algo.

Así que en septiembre de 2025 presenté en el cabildo un punto de acuerdo para implementar una campaña municipal de seguridad vial enfocada en motociclistas. El cabildo lo aprobó y en octubre arrancó «Primero tu Casco».


Qué es la campaña y cómo funciona

«Primero tu Casco» no es una campaña de multas. Es una campaña de cultura.

La lógica es sencilla: ninguna ley ni ningún reglamento vale más que una vida. Por eso el enfoque no es castigar, sino convencer. Que la gente entienda por qué el casco importa, no solo que existe la obligación de usarlo.

La campaña se desarrolló en tres fases:

Primera fase (octubre 14–30): Sensibilización y difusión. Calcomanías, acciones informativas en redes sociales y medios y presencia en puntos clave del municipio para hablar directamente con los motociclistas.

Segunda fase (noviembre): Prevención activa. Quienes circulaban sin casco eran detenidos. A los menores de edad se les pedía asistir con un tutor a una capacitación obligatoria para recuperar su moto.

Tercera fase: Seguimiento y consolidación del hábito en la comunidad.

El Gobierno del Estado apoyó con capacitación para personal de Tránsito, Seguridad Pública y funcionarios municipales. Porque el mensaje tiene que venir de todos lados y empieza dando el ejemplo.


Por qué esto me importa más allá del cargo

Tengo 35 años. Crecí viendo cómo Quiroga se mueve. Conozco a familias de aquí, sé quiénes trabajan en moto todos los días, sé que para muchos la moto es la única forma de llegar al trabajo.

No quiero que a ninguna de esas familias le cambie la vida por un accidente que se pudo prevenir.

Eso es lo que me mueve. No el expediente en el cabildo, no la nota periodística. La gente real que circula por estas calles y que merece llegar a su casa entera.


Lo que aprendí de todo esto

Impulsar una iniciativa así me enseñó algo que parece obvio pero no siempre lo es en la política: que los cambios más importantes no son los que aparecen en grandes discursos. Son los que cambian hábitos cotidianos.

Que alguien se ponga el casco mañana porque lo convencimos esta semana, eso no sale en ningún titular. Pero esa persona llega a su casa. Y eso es exactamente lo que vine a hacer aquí.


Si tú ves algo en tu colonia…

Esta campaña nació de caminar y observar. Pero yo no puedo estar en todos lados.

Si vives en Quiroga y hay algo en tu colonia que debería cambiar, algo que ves todos los días y que nadie está atendiendo, cuéntame. Estoy en holakarykary@gmail.com y en mis redes. Leer lo que me escriben es parte de este trabajo.

Porque gobernar bien empieza por escuchar bien.

— Kary, desde Quiroga.